TERAPIA SALVADORA

El Reino de Dios, la restauración y salvación del alma


"Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino, Jesús le respondió, De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso" 

Lucas 23;42-43.

La acertada decision de un hombre minutos antes de su muerte:

1. Reconoció la divinidad de Jesús. (Lucas 23:40)

2. Confesó su condición de pecador, (Lucas 23:41)

3. Aceptó a Jesús como su Salvador (Lucas 23:42)

4. Recibió perdón y vida eterna. (Lucas 23:43)

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." 

Juan 1:9


"Así que arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio" 

Hechos 3:19


Efectos curativos del perdón de Dios

El perdón de Dios genera un bienestar indescriptible, activa la fuente de la paz interior y el gozo de la salvación. Este gozo, a diferencia del placer temporal, no depende de las circunstancias del momento, porque es permanente y nada ni nadie lo puede arrebatar. En esta condición, se produce además de paz y gozo, la armonía con el Creador. También , evapora los efectos de la culpabilidad, y del remordimiento. Limpia lo que se ha manchado, desinfecta lo que el virus del pecado ha contaminado, pero sobre todo, llena aquel vacío, con el que nace todo ser humano. Vacío este, que algunos infructuosamente pretenden llenarlo con riquezas, fama y poder , pero que solamente es posible, llenarlo en el procedimiento de la terapia salvadora. 

De acuerdo con el propósito del reino de Dios, la terapia salvadora tiene la finalidad de rescatar a todo aquel que permanece esclavizado y atado por las cadenas del pecado.

El pecado, es un virus que desfigura por completo la calidad humana, deteriora la calidad de vida. Genera efectos colaterales, que influyen negativamente en el entorno familiar, y en el hábitat de quien lo ejecuta.

En un sentido práctico, el pecado es un hecho, dicho, pensamiento, u omisión contra la ley de Dios. En el Antiguo Testamento se encuentran textos que lo señalan como una violación de la voluntad de Dios (Génesis 13:13; 20:6; 38:9s; Éxodo 10:16; 32:33, etc.), de ahí que solo puede ser perdonado por Dios.

El pecado es el "mal" y los "males" son los diversos síntomas causados por este mal esencial. En el Nuevo Testamento se afirma que la sede y la fuente del pecado está localizada en el interior del hombre (Mateo 5:21-32)