"Los sanos no tienen necesidad de      médico"

20.07.2019

"Los que están sanos no tienen necesidad de medico sino los enfermos" Lc. 5:31

La OMS (Organización Mundial de la Salud), define el estar sano como "el estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente como la ausencia de infección o enfermedades" y el Dr. Millet dice: "No existe ni una persona que tenga las facultades mentales en perfecto equilibrio".


Las ventas masivas de ansiolíticos, antidepresivos, productos naturales para combatir el dolor del alma, ponen en evidencia que pocas personas, si es que hay alguna, son inmunes al dolor psíquico.


La gente no encuentra solución a sus dolencias psicológicas que son en realidad espirituales. La gente ya no puede dormir, esta angustiada, tiene necesidad de ser tranquilizada. Es el reflejo de una sociedad depresiva donde muchos prefieren entregarse voluntariamente a sustancias químicas antes que hablar de sus sufrimientos. Esta absorción de pastillas para el sufrimiento psíquico no soluciona de raíz el problema, pero en cambio sí transforma la personalidad del individuo.


El psicoterapeuta Carlos Tobia, asegura: "Un sujeto sano es aquel que es capaz de tolerar el dolor psíquico sin necesidad de tener que acudir a alguna cosa que le haga mal, como la bebida o los somníferos".


Desde una perspectiva pastoral y después de haber servido por más de tres décadas como consejero, predicador y maestro dentro de las comunidades donde me ha correspondido trabajar, he decidido compartir a través de este libro el resultado de haber hecho una pausa no muy corta por cierto, para someterme a un proceso retrospectivo de observación y análisis voluntario de mi recorrido con la finalidad de volver a leer, interpretar y exponer con mayor amplitud la respuesta y el alcance que el Reino de Dios tiene para la salud del cuerpo y alma.


El libro Medicina Sin Dolor con un lenguaje sencillo y fácil de entender presenta al "Modelo Terapéutico del Reino de Dios" como la respuesta y herramienta eficaz, con el poder de sanar física, mental, emocional y espiritualmente a todo aquel que lo requiera.


Esta herramienta cuenta con cuatro procedimientos terapéuticos, y cada uno de ellos posee virtudes curativas que contribuyen al logro de una autentica calidad de vida. Esta herramienta participa activamente en este proceso donde se potencian y optimizan los valores y virtudes que posee el individuo hasta llevarlo a una entera higienización o plenitud espiritual.


Es bien sabido, que todo lo que sucede en nuestro interior -alma- tiene repercusión en el exterior -cuerpo- por tanto, no es extraño que algunas patologías o enfermedades presentes en un individuo desaparezcan cuando este se somete al proceso de la higiene espiritual.


Cuerpo y alma han sido creados para trabajar como un solo equipo, en perfecta armonía, lo que sucede en el uno afecta inminentemente al otro. Cuando por alguna razón la salud del uno es alterada, entonces se disparan las alarmas, aparecen los síntomas indicando que el sistema se ha desequilibrado. Los efectos se reflejan en alguna área de la salud.


Raul Pulido